Sí, yo compro discos originales.
Y no soy ni más listo ni más tonto que tu. Simplemente me gusta disfrutar la música de otra manera. Quiero que si el artista se ha pasado meses en un local de ensayo puliendo los temas, que ha pagado por un estudio de grabación, que se ha trabajado una portada, ha ideado un libreto, quiero que ese trabajo se vea recompensado. Y si una de las formas de agradecerle su esfuerzo es pagarle una cantidad de dinero, bienvenida sea.
Decir que 17€ (de media) por un disco es caro, perdonadme, pero es una manera muy infantil de autojustificarse. ¿Cuánto cuestan las copas que te tomas el fin de semana? me atrevo a ir más lejos, ¿Cuánto pagas por la maría o el hachís que te fumas?, ¿eso no es caro? por favor un poquito de seriedad que ya somos personas mayores. Si te sientes tan culpable como para inventarte “justificaciones” de este calibre, ¿no crees que algo falla?
Siguiente punto, el respeto. Si yo me compro discos originales (vinilos, cds o lo que sea) no me trates de estúpido ni me mires con ojos de “pobre, no sabe lo que hace” simplemente por una razón: me gusta la música, así de claro, de simple y a la vez complejo. Es posible que disfrute de la música a otro nivel (ni más alto ni más bajo, simplemente otro nivel), que no vea la música como un simple entretenimiento y te parezca extraño. Es lo que hay.
En lo único en lo que apoyo al P2P, es en su lucha contra los chupópteros pseudoartistuchos de la SGAE. Lo que pasa que ahí entro en conflicto con mi concepto de música, y desde luego que esa gentuza no entra dentro de mi definición de música. Pero desde luego que no apoyo a esos muertos de hambre.
¿En que situación me deja todo esto? muy sencillo, me encuentro FRENTE al P2P y FRENTE a la SGAE. Navego por la libertad que me da el tener unos gustos musicales eclécticos e independientes, la libertad que me da el comprar directamente a los grupos, la libertad de saber que muchas de las discrográficas a las que compro, son simples personas como yo que lo único que quieren es que el ARTE llegue a la gente, no enriquecerse.
Ahí es donde me vas a encontrar.