¿Raro?, me lo dices como si fuera algo malo…
He salido raro. Es una afirmación un tanto atrevida, lo se, ya que uno mismo no es la persona idónea para definirse, es cosa de la gente que te rodea.
Me han llamado raro en innumerables ocasiones, bien por mi forma de vestir, por la música que escucho, por el cine que disfruto, por los libros que me interesan e incluso por mi forma de ver la vida.
Al principio me molestaba, cuando eres un adolescente necesitas imperiosamente sentirte parte de un grupo y al tratarte de raro inmediatamente se te cierran las puertas.
Después de esa etapa de hastío, llega la fase de sentirse orgulloso, justamente coincide con el final de la adolescencia. Te sientes por encima de la media, tu no necesitas las cosas que los demás consideran imprescindibles, ¡eres dueño de ti mismo, por favor!. Esta etapa dura poco tiempo, no es fácil ir de misántropo por la vida XD
Después de esta etapa, llega la fase de la indiferencia, te da igual lo que opinen los demás mientras a ti te dejen tranquilo con tus rarezas. En general esta época suele ser relativamente larga, a mi personalmente me duró unos cuantos años
Llegamos a la última fase, en ésta aprendes a aceptarte y sobre todo aprendes que cada cual con sus rarezas nos podemos llevar bien. Cuando encuentras un grupo de gente en el que confiar, que respetas y te respetan. Personas que comparten gustos y opiniones. Poder ser uno mismo sin miedo a que te juzguen ni a que te miren con cara de “pobrecico, que loco está”. Eso, señores no tiene precio y por eso esta fase es la última. A partir de aquí no se necesita nada más.
Me ha quedado un post un poco moñas al final pero bueno, es lo que hay